Alicia en el País de las Maravillas

Sabía antes de verla que Lewis Carroll era un personaje peculiar, y sabía que en su haber figuraban varios filtreos con las drogas (por decirlo de forma suave y neutra). De pequeño no me atrajo por eso de que la protagonista sea una chica, y se me olvidó su existencia. Cuando crecí, me entró curiosidad por saber cómo demonios hizo Disney para plasmar toda la locura de este señor, y no caer en la censura (aunque todos conocemos los mensajes subliminales-sexuales y pseudonazis de Disney). También quise verla por el gato, ese gato morado que salía en todas partes y era tan famoso... un gato morado a rayas era algo digno de ver. Y la Reina de Corazones, y el conejo blanco... en fin, por un montón de personajes míticos que conocía pero que quería ver en acción.

Ahora que la he visto... puedo afirmar que Lewis estaba enfermo. Muy probablemente debido a las drogas que consumía. Pero eso no quita que sea un escritor genial con una imaginación que ya querría para mí. Muchos de los personajes parecen estar colocados, como el gusano (de hecho está fumando algo extraño), parece como adormilado. El sombrerero loco y su amigo el conejo (loco también) están demasiado eufóricos, y el ratoncito que les acompaña está... está muy mal. No es la típica película de Disney, es un conjunto de locuras máximas y sin ninguna pastelada, cosa de agradecer.

3/5

Sombrerero loco: Y ahora, querida... cuéntanos qué te está preocupando. (slurp) Eh? confíanos tus secretos.
Conejo: Comienza por el comienzo.
Sombrerero loco: Sí, sí... y cuando acabes de hablar... jejeje... te callas... Eh?